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miércoles, 17 julio 2019

Portada

ROBERTO BORGE, EN LA MIRA DE LA JUSTICIA ESTADOUNIDENSE

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*También se menciona a Félix Arturo González Canto

*Declaraciones de Jesús"El Rey" Zambada los involucran con el narco

*Investigaciones de la PGR y en especial de la SEIDO, refuerzan estos señalamientos

*Vinculados al "Chapo" "El Mayo" y "Doña Lety" jefa del Cártel de Cancún

*Serían requeridos por la Corte de Brooklyn, en el "Juicio del Siglo"

STAFF SOL QUINTANA ROO

Tras las declaraciones de Jesús Reynaldo "El Rey" Zambada Garcia, hermano de Ismael "Mayo" Zambada, como testigo colaborador en el proceso contra Joaquín Archivaldo "El Chapo" Guzmán Loera, ex líder del Cártel de Sinaloa, salieron a relucir diversos nombres de gobernadores mexicanos involucrados en el narcotráfico, dos de ellos fueron los de Félix Arturo González Canto y Roberto Borge Angulo, ex mandatarios de Quintana Roo, por lo que van a ser llevados al banquillo de los acusados, para declarar en el llamado "Juicio del Siglo".

Zambada reveló ante el juez Brian Cogan, de la Corte de Brooklyn, Nueva York, los millonarios sobornos que hacia el narcotraficante a gobernadores de 10 estados; Entre ellos a los de Quintana Roo, donde operaba libre e impunemente el Cartel de Sinaloa, a través de Leticia Rodríguez Lara, "Doña Lety"; una ex agente de la desaparecida Policia Federal que se convirtió en la jefa del Cártel de Cancún, incluso eran vecinos en Cancún en un complejo departamental.

"El Rey" Zambada habló sobre las operaciones del Cártel de Sinaloa, bajo el mando de Guzmán Loera y de su hermano, Ismael "El Mayo" Zambada García, señalando que la estrategia era el pago de millonarios sobornos a funcionarios, militares, policías y a gobernantes.

En el juicio se mencionó que había políticos en Quintana Roo, a los que sobornaban para que los dejaran trabajar y quien era la jefa de la célula del Cártel de Sinaloa que operaba en Cancún, era Leticia Rodríguez Lara "Doña Lety", quien está vinculada a proceso por delitos contra la salud, y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.

La mujer fue la líder de lo que denominó "El Cártel de Cancún" y comenzó a operar desde 2005, cuando Félix Arturo González Canto asumió el poder y se prolongó hasta 2016, luego de que Roberto Borge Angulo sucedió al anterior.

Su bastión fue la localidad de Alfredo V. Bonfil, pero se extendió a los municipios de Cancún, Cozumel, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Tulúm y no hubo quien la molestara mientras duraron las gestiones de González Canto y Borge Angulo.

 

SOBORNOS MILLONARIOS

De acuerdo con lo declarado por el testigo colaborador, los sobornos a los más altos niveles los manejaban directamente "El Chapo" y "El Mayo", llegando a pagar desde 100 mil, 500 mil y hasta un millón de dólares; los pagos incluían lo mismo a gobernadores que a comandantes de la PGR, de la Policía Federal de Caminos, la Policía Ministerial, la del Distrito Federal y hasta de la Interpol.

Con las declaraciones del "Rey" Zambada, solamente se confirmó lo que siempre había sido un secreto a voces en Quintana Roo, que González Canto y Borge Angulo, habrían figurado en la nómina del Cártel de Sinaloa.

Sin embargo, tras la derrota electoral que sufrió Borge en el 2016 y luego del arribo del nuevo gobierno, ya no pudieron cumplir con lo pactado y en consecuencia se desataron los actos de extrema violencia, como el ataque a la Vice Fiscalia del estado y las múltiples ejecuciones, balaceras y "levantamientos" y la aparición de narcomantas y narcomensajes.

La protección al cártel del "Chapo" se rompió en 2016, cuando Mauricio Góngora Escalante, ex secretario de Finanzas, ex presidente municipal de Playa del Carmen, ex candidato del PRI a la gubernatura y uno de los personajes más allegados a los ex gobernantes González Canto y Borge Angulo, ya no pudo seguir las indicaciones de sus ex jefes.

Tiempo después de la detención de Roberto Borge Angulo, Góngora Escalante sería detenido y sujeto a proceso por los delitos de desempeño irregular de la función pública y peculado.

En lo referente a las investigaciones de la Procuraduría General de la República y la SEIDO, se estima que los ex gobernadores priístas de Quintana Roo, González Canto y Borge Angulo, vendieron dos veces la plaza a organizaciones rivales: el Cártel de Sinaloa y a "Los Zetas".

A raíz de la captura en Panamá de Borge Angulo, comenzó a destaparse la cloaca que se gestó desde que González Canto asumiera la gubernatura, en abril de 2005, al entablar relaciones simultáneamente con el Cartel de Sinaloa y el Cártel del Golfo, cuyos sicarios, "Los Pelones" y "Los Zetas" y otros grupos, apéndices de los mismos, han mantenido una cruenta guerra durante más de dos sexenios por el control del territorio.

De esa manera, lo menos hace 12 años, Quintana Roo se convirtió en santuario del narcotráfico, en centro de operaciones de bandas de narcotraficantes, de tráfico de personas, en refugio de capos de las drogas y en paraíso fiscal para el blanqueo de capitales, además de que sigue siendo "El Pasillo del Narco" para la entrada de droga que llega a territorio mexicano por la frontera sur, tanto por aire, como por mar y tierra.

Fue evidente que se permitió que pasaran los cárteles de la droga, pues el objetivo de ambos ex gobernantes era administrar el crimen y no combatirlo, lo que originó que en menos de 15 años Quintana Roo ocupara uno de los primeros lugares en narcotráfico, pederastia, trata de personas, prostitución, extorsión, lavado de dinero, corrupción e impunidad.

La dupla Félix-Roberto descubrió y explotó tres grandes fuentes de corrupción para dejar un estado en decadencia: el dinero robado al erario (los desvíos), los sobornos del narco por dejarlo operar y las millonarias sumas por el apoderamiento de tierras de la reserva de Quintana Roo y el "remate" a precios irrisorios a familiares, amigos e incondicionales.

Cifras del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública Federal, precisan que a lo largo del gobierno de Félix González Canto el consumo interno de las drogas alcanzó su nivel más alto.

En 2006, Quintana Roo registró un total de 798 casos de delitos contra la salud, la inmensa mayoría, es decir 703 fueron por posesión, de lo que se infiere el incremento del consumo de enervantes entre los quintanarroenses y al año siguiente alcanzó la cifra de mil 43 casos por delitos contra la salud, de los cuales, 992 fueron por posesión y los restantes por "narcomenudeo".

A lo largo de su mandato, González Canto sostuvo nexos con el clan de los Carrillo Fuentes, concretamente con Luis Carlos Carrillo Cano, sobrino de Amado Carrillo Fuentes, "El Señor de los Cielos", quien se ostentaba como empresario de la construcción.

Bajo esa fachada el "empresario" hizo millonarios negocios con Gozález Canto quien le otorgó la concesión para la construcción de la cárcel de Cancún, pero al descubrirse su relación las obras tuvieron que suspenderse.

González Canto había otorgado el contrato a un narco para la ampliación de la cárcel municipal de Cancún, a través de la empresa SAFIE de Quintana Roo, SA de CV., cuyos planos contemplaban inclusive la construcción de pasadizos secretos para eventuales fugas.

Pero esa obra no fue la única, hubo muchas otras concretadas mediante licitaciones sin concurso, otorgadas por el gobierno, pese a que ya era conocido que Ricardo y Alfredo, hermanos de Luis Carlos Carrillo Cano, eran relacionados por la Drug Enforcement Administration (DEA), como presuntos responsables de tráfico de drogas, "lavado" de dinero, extorsión y homicidio.

Ese parentesco y los vínculos con la delincuencia organizada, quedarían confirmados una tarde de octubre de 2011, cuando el empresario, amigo personal de González Canto, fue ejecutado en una de las principales avenidas de Cancún.

Junto al cuerpo fue dejado una cartulina con el siguiente mensaje: "Saludos, ya sabemos que están aquí y que los protege el cerdo del gobernador, pero ni con él nos van a frenar".

El narcomensaje fue adjudicado al grupo de "Los Zetas", con los que han mantenido y sostienen una rivalidad a muerte.

Otro vínculo más de Canto y Borge con el crimen organizado, fueron los nexos que mantuvieron con Raúl Martins, conocido en Quintana Roo como "El zar de la trata de Blancas", de quien se dice que apoyó la campaña de Borge Angulo por indicaciones de González Canto, ambos relacionados con miembros del Cártel de Juárez, del llamado "Señor de los cielos".

En otro punto, tanto González Canto como Borge Angulo, protegieron al ex banquero Roberto Hernández Ramírez, para que los desembarcos de cargamentos de cocaína procedentes de Colombia, se siguieran llevando a cabo en Punta Pájaros, propiedad costera del magnate, que se localiza en el centro de la Biosfera de Sian Ka´an.

González Canto, incurrió en el delito de enriquecimiento ilícito, con acciones que van desde el usufructo de concesiones de placas de taxis, hasta aeronaves ejecutivas, pasando por una amplia lista de propiedades en bienes inmuebles y negocios.

Los nexos del senador Félix González Canto con los cárteles del narcotráfico y la venta infame de la reserva territorial de Quintana Roo, explicarían el origen de su fortuna.

Durante el sexenio de González Canto (2006 al 2012), el Instituto del Patrimonio Inmobiliario del Estado de Quintana Roo (IPAE), vendió 877 predios a particulares. De esos terrenos se localizan en Playa del Carmen y pasaron de ser patrimonio del estado a ser propiedad privada; en Cozumel, además de que vendió otros 176 predios en Cancún y 169 en Chetumal.

Esas reservas territoriales, fueron vendidas a particulares a precios "preferenciales", muy por debajo de su valor comercial real; además de que los beneficiarios de la venta fueron amigos, empresarios, familiares y políticos, con lo que se conformó la estrategia ideal para el "lavado" de miles de millones de pesos.

Esa "escuela" fue asimilada por Borge Angulo, quien vendió más de 9 mil hectáreas de tierra de la reserva protegida del estado, a familiares y amigos a precios muy por debajo de su valor.

Pero además, esa cadena de actividades ilícitas dio paso a una imparable ola de violencia, de tal manera que puntos turísticos como Cancún, principalmente la zona hotelera; Playa del Carmen, Isla Mujeres y Cozumel, cuyo principal atractivo era la tranquilidad, pasaron a ser verdaderos focos rojos del crimen organizado.

Así, se convirtieron en zonas de alto riesgo por la inseguridad, donde los secuestros, extorsiones, robos a mano armada, "levantones", cobros por derecho de piso y ejecuciones, han estado a la orden del día y las víctimas son lo mismo ciudadanos comunes que turistas y empresarios, por lo que muchos hombres de empresa decidieron abandonar el estado ante la falta de garantías.

A la infiltración del narco en las instituciones públicas, se suma la impunidad que hizo estragos en los dos sexenios, protegiendo lo mismo a peligrosos delincuentes que a funcionarios coludidos con el hampa y a celebridades o "juniors" delincuentes.

Uno de los hechos que reveló la doble venta de la plaza de Quintana Roo, fue que el jefe de escoltas de Borge Angulo, Héctor Cacique Fernández, fue acusado de ser un mando del grupo "Los Zetas" y de haber sido el autor intelectual del atentado al bar "La Sirenita", situado en la Región 233, en Cancún, donde fueron asesinadas siete personas y varias más resultaron heridas.

Se estableció que tanto las personas fallecidas como quienes resultaron heridas, pertenecían a una agrupación de taxistas, presumiblemente a la "Andrés Quintana Roo", cuyos integrantes han sido señalados como distribuidores de droga de "Doña Lety", bajo la modalidad de narcomenudeo.

Dos de los sobrevivientes, identificados como Carlos Aguilar y Miguel Díaz, taxistas, declararon que estaban conviviendo con varios compañeros de trabajo cuando escucharon detonaciones de arma de fuego y se tiraron al piso.

Ambos se negaron a presentar su denuncia e incluso a proporcionar mayor información, pues dijeron temer a las represalias.

Héctor Cacique fue detenido días después, acusado de la autoría intelectual de la masacre y le fue dictado el auto de formal prisión.

En principio, Cacique Fernández admitió ante el Ministerio Público su responsabilidad, pero una vez ante el juez, se retractó y dijo que el jefe de la Policía Judicial, Arturo Olivares Mendiola, ordenó que lo torturaran y le fabricaran el delito.

El escolta de Borge Angulo, al igual que su ex jefe, se encuentra en prisión.

Por otra parte, con la captura de Leticia Rodríguez Lara, jefa del Cártel de Cancún, que por más de una década fue la líder principal del narcotráfico en el pasillo del Caribe Mexicano, quedó al descubierto que Roberto Borge Angulo mantuvo nexos directos con "Doña Lety", de tal manera que la Subprocuraduría Especial de Investigaciones en Delincuencia Organizada (SEIDO), inició una indagatoria paralela a la que enfrenta el ex gobernador por peculado, lavado de dinero y desvío de fondos públicos, ahora por delitos contra la salud.

Ello como resultado de sendos cateos a inmuebles de la ex agente judicial federal convertida en jefa del Cártel de Cancún, donde fueron encontradas cajas con archivos pertenecientes a "Doña Lety" o "La 40", dos de ellas rotuladas con el nombre de Manuel Eligio Marrufo Trejo, ex secretario privado de Roberto Borge.

GOBIERNO BORGISTA Y NARCO, EN LA MISMA MESA

Conforme a investigaciones periodísticas, desde el inicio del gobierno de Borge Angulo, la mafia y el gobierno estuvieron sentados a la misma mesa, pues luego de obtener el triunfo en las elecciones en 2011, Borge se reunió, por espacio de tres días, en un conocido hotel de Cozumel, con jefes del Cartel de Sinaloa, organización para la que operaba Leticia Rodríguez Lara.

Fuentes federales, comentan que también pudieron darse ese tipo de reuniones con "Doña Lety", en las que se acordó que sería ella la que se encargara de mantener el equilibrio en el estado, sobre todo en la zona hotelera de Cancún, pero la interminable y permanente guerra con "Los Zetas" provocó que la situación se saliera de control y continuara la ola de criminalidad y violencia.

Durante la gestión de Borge Angulo, se puso de moda el residir en Villa Magna, donde edificó su mansión el ahora ex mandatario, lo mismo que el ex vocero de Félix González Canto, Jorge Eugenio Acevedo Marín e incluso la propia "Doña Lety", quien montó su residencia y su cuartel de operaciones en el mismo lugar, aunque las autoridades "nunca se dieron cuenta" de la presencia de la mujer.

CAJAS DE SEGURIDAD, ENORME DECOMISO

Coincidentemente, Borge y muchos de sus ex colaboradores, guardaron su dinero y documentos en las mismas cajas de seguridad de la empresa donde "Doña Lety" tenía sus joyas, dinero y documentación, en la que vinculan al secretario privado del ex mandatario y a Mariana Zorrilla, ex esposa de Borge, con el crimen organizado.

Ahora, tras las declaraciones del "Rey" Zambada, Borge Angulo debe ser llamado a declarar en el "Juicio del Siglo" y no se descarta que conformen sigan los testimonios de los demás testigos de cargo que faltan por declarar contra Joaquín Archivaldo "El Chapo" Guzmán Loera, pudiera surgir nuevamente el nombre de Félix Arturo González Canto y con ello, sea llamado también a comparecer.

"EL PALACIO NEGRO" DE LECUMBERRI

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STAFF SOL QUINTANA ROO

Ciudad de México.- El autopublicista Alfonso Quiroz Cuarón definió a la cárcel de Lecumberri como "antesala del infierno, escuela del crimen y universidad de criminales", pero el cronista de las prisiones de México, David García Salinas, prefirió calificarla como "La Mansión del Delito".

A casi 118 años de su inauguración, el edificio aloja ahora al Archivo General de la Nación y como afirman dos de los mejores investigadores del tema, Edmundo Arturo Figueroa Viruega y Minerva Rodríguez Licea, de la Universidad de Colima, "la Penitenciaría de Lecumberri fue un centro carcelario mexicano, en el que además se estableció el sistema penitenciario moderno; fue el primer gran centro de reclusión de la ciudad de México diseñado y construido para alojar a los condenados, tras la abolición de la pena capital, bajo el esquema de regeneración, educación y enseñanza de labores para reinsertar a los presos a la vida activa en la sociedad al concluir su sentencia. Estos ideales reflejaban el progreso y el humanismo que se empezó a gestar en el Porfiriato".

Destacó la idea del panóptico, resolviendo el área de celdas en crujías dispuestas radialmente, edificado con cantera, mampostería y estructura metálica que dieron forma a los distintos espacios del conjunto; siguiendo un estilo ecléctico que "evocaba una arquitectura de fortaleza, que representara temor. Erigido en una zona pantanosa que representó un reto constructivo", dijeron Minerva Rodríguez Licea y Edmundo Arturo Figueroa Viruega.

La penitenciaría decayó debido a la sobrepoblación y la corrupción, fracasando lamentablemente el esquema social previsto para reintegrar a los reclusos; derivando en la desaparición de la cárcel y el traslado de los reos a nuevos centros penitenciarios. Conminando al conjunto penitenciario a la desaparición, situación que fue frenada, logrando salvaguardar el patrimonio edificado y con él la historia del emplazamiento, dándole un nuevo uso, alojar al Archivo General de la Nación".

Con gran acierto, objetividad y patéticamente, mi gran amigo, David García Salinas, el cronista de las prisiones de México, me dijo no hace mucho tiempo que en la penitenciaría porfiriana desde su inauguración, 29 de septiembre de 1900 hasta el 25 de agosto de 1976, "se consumían lentamente inocentes y culpables, en una lucha encarnizada por la sobrevivencia".

Los muros y rejas encerraron no sólo seres humanos, sino miles de historias criminales que conmovieron profundamente a generaciones de mexicanos, y otros relatos menos conocidos y quizá igual o más importantes.

Por ejemplo, la soslayada fuga del zacatecano Fidel Corvera Ríos, a sangre y fuego; la evasión del políglota Alberto Sicilia Falcón, exconspirador de la CIA en su natal Cuba y exagente del FBI en Estados Unidos; y la triste historia de una niña hidalguense, procesada en Lecumberri a los 10 años de edad y "testigo" de que Francisco Ignacio Madero (quien aseguraba que su nombre no era Ignacio sino Indalecio) y José María Pino Suárez, no fueron acribillados a balazos cerca del campo deportivo del Palacio Negro, reforzando una versión del principal asesino de la célebre pareja histórica y quien dijo que la agresión mortal ocurrió en las caballerizas de Palacio Nacional

Los investigadores Rodríguez y Figueroa expresaron que la cárcel de Lecumberri fue una prisión erigida en la ciudad de México en los albores del siglo XX, que se convirtió en un sitio de condena, purgación y expiación, pero también donde se vivieron momentos negros en la historia penitenciaria del país; en ese sitio se coartaron las libertades, se reprimieron ideales, se cometieron diversas injusticias; sin embargo, esta cárcel también fue el sitio que marcó un parteaguas en el modo de vida y desarrollo de las cárceles del país. Si bien, no fue la primera penitenciaría construida exprofeso, si fue la de mayor relevancia por sus dimensiones, capacidad y ubicación.

De igual manera, un cambio fundamental en la historia penitenciaria se presentó en esta periodicidad, al iniciarse la abolición de la pena capital en México, propiciando que los sentenciados se convirtieran en prisioneros; en consecuencia, se requería una mayor cantidad de espacios de encierro y concentración para purgar las condenas, y no sólo de estadía como los existentes, para los que eran llevados al patíbulo. Cabe recordar que hasta esa época, aunque existían prisiones en la modalidad de espacios correctivos, éstos eran una minoría, los lugares se enfocaban en recluir a los individuos, mientras se les dictaba sentencia, esperaban la muerte o un encierro temporal por faltas menores. Igualmente es importante citar que previo a este tiempo las penas recibidas en la reclusión incluían sanciones corporales como azotes, tormentos o trabajos forzados que en ocasiones resultaron en esclavitud incluso con marcas.

Anteriormente, agregaron los estudiosos, "la gran mayoría de las cárceles de México se situaban en sitios erigidos previamente con otros fines, que se adaptaban para alojar a los condenados. En ocasiones se tenían celdas en edificios gubernamentales, cuarteles militares, algunos otros recintos públicos, pero también en sitios de carácter privado como algunas haciendas; siendo estancias cortas principalmente las que se purgaban en dichos sitios o bien, puntos de tránsito para traslados ya fueran para una cárcel mayor o hacia la ejecución. Existieron diversas cárceles en la ciudad de México a lo largo de su historia tanto en la época virreinal como en el México Independiente, algunos vinculados a tribunales otros al Santo Oficio, teniendo diversas redes para acoger a los acusados, "situación que se replicó en todo el territorio nacional".

Sin embargo, "por sus características espaciales y dimensionales los espacios más empleados para la reclusión, fueron los lugares religiosos; los cuales quedaron en abandono primordialmente tras la implementación de las leyes de Reforma, momento histórico en el que se despojó al clero de sus bienes, dejando los sitios en abandono provocándoles un estado ruinoso que empeoró con la implementación del uso carcelario y que a la postre los condujera a la desaparición del patrimonio histórico, condenado por la transformación de sus espacios y el sinsentido de existencia de los emplazamientos.

En aquella época la sociedad aparecía claramente estratificada, quedando en un lado la pudiente y minoritaria aristocracia, con ínfulas burguesas que trataban de emular la vida y costumbres de ciudades europeas o norteamericanas en boga y en el otro extremo estaba el grueso de la población, de origen indígena, perteneciente a la clase trabajadora pero también con grandes rezagos económicos que redundaba en una gran pobreza que se reflejaba en sus barrios y calles.

"La pobreza se convirtió en un estereotipo que se vinculó con lo más vil y ruin de la sociedad, siendo en consecuencia sinónimo de suciedad, fetidez, vicio, embriaguez, delincuencia e incluso enfermedad; esta situación generó un mayor sesgo social, condenando a la ignominia pueblos o barrios de la ciudad en los que pululaba la pobreza, como si esta fuese contagiosa. Estas condiciones de pobreza y sus connotaciones sociales fueron motivos de preocupación constante para las autoridades quienes trataron de atenuarlas estableciendo orden, fomentando la disciplina, toda vez que se establecía que la única forma de acabar con los aspectos negativos de la sociedad era reeducándola e instruyéndola para el beneficio de la comunidad, ideas bases de la rehabilitación de la penitenciaría", indicaron los universitarios de Colima.

FIDEL CORVERA RIOS

El 5 de diciembre de 1962, siete reos de Lecumberri sacaron de sus escondrijos algunas armas de fuego que compraron a los custodios y, como si sus movimientos no despertaran sospechas, tomaron una gran escalera de madera, "hechiza", que construyeron poco a poco para un intento de fuga.

Era obvio que la enorme escalera para nada bueno la necesitaban y los guardianes de la cárcel iniciaron preparativos para enfrentar una gran violencia.

Algunos celadores fueron atrapados y despojados de sus armas y uniformes; entre los agresores estaban Fidel Corvera Ríos, acusado de robo y homicidio; Enrique de los Santos Teissier, Leopoldo Necoechea Pichardo, el políglota Antonio Espino Carrillo, cubano y exguardaespaldas del expresidente Carlos Prío Socarrás; Jesús Campos Flores, homicida; Manuel González Sánchez, detenido por robo y Salvador Zavala, "El Cerillo".

Ninguno de los reos obedeció la orden de detenerse y levantar las manos, al contrario, desataron una balacera en la que los primeros en caer fueron Antonio "Tony" Espino y Jesús Campos Flores.

Fidel Corvera Ríos, Manuel González y Leopoldo Necoechea llegaron a lo alto de las murallas; el cumplido guardián Manuel Cardona Sánchez abrió fuego con su fusil contra Corvera y lo hirió en el costado derecho.

Al pasar junto a Cardona, Fidel trató de matarlo a tiros, pero su arma, calibre .45, se trabó y entonces el prófugo arrojó al policía al vacío. Extrañamente, Cardona volvió a salvarse, pues en otra ocasión también fue arrojado desde lo alto de la muralla que cuidaba.

Fidel, Manuel y Leopoldo siguieron su carrera. Hacia la calle Héroe de Nacozari había unos cables telefónicos y Leopoldo intentó descolgarse, pero resbaló y fue capturado, tras lastimarse las piernas. Manuel tuvo mejor suerte, pues se protegió las manos con una chamarra y llegó a la calle sin problemas. Pero el zacatecano Fidel se quemó cruelmente los dedos antes de llegar a la superficie y en libertad.

Los demás implicados en la evasión fueron detenidos y, como siempre ocurre, se tejieron leyendas heroicas: Fidel y Manuel "cruzaron a nado el Canal del Desague y se internaron en la Colonia Juan Polainas, cercana al penal de Lecumberri".

Durante 124 horas el asaltante Fidel Corvera Ríos pudo ocultarse del Servicio Secreto, en la ciudad de México, pero, como se dedujo, no podía estar muy lejos, dada la herida que presentaba en el costado derecho.

Así era, estaba escondido en la Colonia Moctezuma, Calle Norte 17, número 135, Segunda Sección. Lo había atendido "por miedo" la señora Maximina Campos Vargas, quien le practicó algunas curaciones y dijo que el cruce a nado del Canal del Desague sólo existió en la imaginación de algunos reporteros de policía.

Cuando los agentes descubrieron dónde estaba Fidel, les suplicó que no dispararan, que se rendía incondicionalmente. Salió poco a poco de un gran ropero y comentó que no se explicaba el por qué lo habían localizado tan rápido los detectives secretos. En realidad, fue una delación, pues en aquel tiempo el Servicio Secreto tenía espías a su servicio en las zonas de mayor peligrosidad de la ciudad de México.

El otro prófugo, Manuel González Sánchez, "El Pelón", fue arrestado en San Luis Potosí, cuando se apoderó de una bicicleta para venderla y poder comprar algo de alimento.

Mi amigo, el cronista de las prisiones de México, David García Salinas (locutor, licenciado, reportero, escritor, políglota) me permitió tomar datos de uno de sus libros sobre el tema.

Año: 1958. Personaje: Fidel Corvera Ríos. Delito: Asalto a mano armada, robo y homicidio. Sentencia: 40 años de prisión.

Julio de 1958, el robo de automóviles era alarmante en la ciudad de México, una tenaz lluvia se precipitó sobre las calles, obligando a los transeúntes a refugiarse bajo las marquesinas de los grandes almacenes del centro. Otros compraban hules de a peso y los más precavidos, enfundados en protectoras gabardinas, se reían de la lluvia.

El martes 14 de Octubre, a las 10 de la mañana, una camioneta de la Tesorería del Distrito Federal acudía a un banco para trasladar un millón 600,200 pesos, destinados al pago de salarios quincenales de los trabajadores de Aguas y Saneamiento, cuya pagaduría se localizaba en Avenida Tacubaya 272, a una calle de la embajada de Cuba y cercana a la embajada soviética.

Cinco hombres salieron del Banco de México (5 de Mayo esquina San Juan de Letrán) llevando dos costales de dinero, uno grande y otro más pequeño, pero muy pesados. Los custodios subieron el dinero a la camioneta.

Frente a la estatua de la Diana Cazadora, en Paseo de la Reforma, los guardianes bromearon por la desnudez de la escultura del maestro Juan Olaguíbel. Cuando el vehículo llegó a la calle Francisco Márquez y Zamora, se le atravesó un Buick negro, impidiéndole continuar el camino.

Cinco individuos armados con pistolas amenazaron a los custodios del dinero y Fidel Corvera Ríos, golpeó con su arma a tres empleados que iban adelante. Luego, los asaltantes pasaron la bolsa grande de dinero a la parte delantera de la camioneta.

En loca carrera la camioneta, manejada por un ladrón, atropelló a un ciclista en Avenida Patriotismo y el agente de Tránsito, José Estévez Rosell, le ordenó al chofer aminorar la marcha. El agente subió a la camioneta y Corvera le dio un balazo mortal.

Al desplomarse sin vida Estévez, la camioneta enfiló hacia el Desierto de los Leones y descendió posteriormente por el camino a la Magdalena Contreras. Se entabló una balacera entre policías perseguidores y los hampones.

Estos trataron de huir y no pudieron llevarse el dinero, por el enorme peso. El policía Pascual Miranda Rojo falleció días más tarde, a consecuencia de las heridas que recibió en la balacera.

El robo aparentemente fue perpetrado bajo instrucciones de los hermanos Hugo y Arturo Izquierdo Ebrard, originarios de Nautla, Veracruz y cautivos 9 años a raíz de la muerte violenta del senador Mauro Angulo, victimado en 1948. Fueron condenados a 20 años, pero la Suprema Corte de Justicia, donde tenían amigos, les concedió un amparo y los declaró inocentes.

Contra el zacatecano Fidel Corvera Ríos, quien aseguró después que lo único limpio que tenía en el alma, era el recuerdo de su progenitora, había por lo menos seis órdenes de aprehensión y su último ingreso a prisión había sido por el robo de 200,000 pesos a la joyería Zavala, contigua al mercado Abelardo Luis Rodríguez, situado en el primer cuadro de la ciudad de México.

El 13 de febrero de 1959, un policía bancario, vestido de civil, caminaba rumbo a Naucalpan, cerca del Panteón Español, no muy lejos de los límites del Distrito Federal y el Estado de México, cuando advirtió que un automóvil particular acababa de estrellarse contra un poste de los servicios eléctricos del Departamento del Distrito Federal. El manejador, en notorio estado de ebriedad y armado con un revólver, descendió del vehículo intentando darse a la fuga.

El policía corrió tras él y luego de brusco forcejeo, logro detenerlo y desarmarlo. El beodo automovilista, sujeto alto, fornido, tipo norteño, lo invitó a llegar a un "arreglo amistoso" ofreciéndole 10,000 pesos. El honesto vigilante se opuso y lo condujo a la delegación de policía. Ante el Ministerio Publico el detenido se identificó como "Rafael Munguía", pero fue reconocido como Fidel Corvera Ríos y su captor, Francisco Vázquez García, fue felicitado por su valor y honradez.

A su ingreso a la Cárcel Preventiva de la ciudad, Corvera llegó a ser el amo absoluto de la droga, apoyado por deshonestos jefes de vigilancia, en poco tiempo se enriqueció con la venta de estupefacientes. Cuarenta años de prisión le fueron confirmados en el Tribunal Superior de Justicia y el 22 de octubre de 1963 fue trasladado a la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla para cumplir su sentencia. El zacatecano volvió a organizar una red de narcos.

En septiembre de 1966, fueron asesinados Leopoldo Necoechea Pichardo (viejo conocido de Corvera) y su primo Dagoberto Quintanilla Pichardo, en la sala de cine de la penitenciaría. El autor fue Corvera.

Ignacio Griffaldo Méndez, ayudante de Leopoldo, esperó pacientemente una oportunidad. Alguien le dio dinero para comprar una pistola. El 9 de diciembre de 1966, Fidel jugó basquetbol con tres amigos suyos y, cuando salía del gimnasio—sus amigos habíanse alejado—fue interceptado por Griffaldo, quien le disparó en seis ocasiones y le hirió con puñal. El interno David Noriega Medina trató de auxiliar a su amigo Fidel, pero le fue imposible. Era tarde, tuvo tiempo Fidel de agradecer a David y, a las 17.50 horas, cuando se dolía de fuertes dolores abdominales y pedía calmantes con insistencia, perdió la vida.

MADERO Y PINO SUAREZ

--Querido Serapio Rendón Alcocer. Dispensa que te escriba con lápiz. Como tú sabes, hemos sido obligados a renunciar a nuestros respectivos cargos, pero no por eso están a salvo nuestras vidas. En fin, Dios dirá. Por ahora te recomiendo que si algo malo nos acontece procures ver a mi esposa y consolarla. La pobrecita ha sufrido mucho, pues tú debes saber cuánto nos hemos querido—comunicó José María Pino Suárez.

--Me resisto a creer que nos inflijan daño alguno después de las humillaciones de que hemos sido víctimas. ¿Qué ganarían ellos con seguirnos afrentando?..

--Dícese que mañana se nos conducirá a la Penitenciaría...El Presidente no es tan optimista como lo soy yo acerca de las perspectivas del traslado, pues anoche, al retirarnos, me dijo que NUNCA SALDREMOS CON VIDA DE PALACIO. Me guardo mis temores para no desalentarlo. Pero, ¿tendrán la insensatez de matarnos? Tú sabes, Serapio, que nada ganarán, pues más grandes seríamos en la muerte que hoy lo somos en vida.-- José María Pino Suárez.

El político yucateco apenas pudo cumplir parcialmente el encargo de su amigo tabasqueño, pues seis meses después de leer la dramática misiva, fue plagiado y conducido a Tlalnepantla, donde algunos custodios lo provocaron y golpearon; comprendió que le tocaba despedirse por escrito de su familia y, cuando redactaba la carta póstuma...recibió varios tiros por la espalda.

Otro gran sureño, el doctor Belisario Domínguez Palencia, senador por Chiapas, mandó imprimir un candente discurso contra Victoriano Huerta y, el 7 de octubre de 1913, fue asesinado por policías; el doctor Aureliano Urrutia, compadre del usurpador, le cortó la lengua a Belisario y la llevó como trofeo en un frasco lleno de alcohol.

Peor suerte les tocó a Gustavo Alberto Madero y el intendente de Palacio, Adolfo Bassó, poco tiempo antes de que dizque fueran asesinados cerca de Lecumberri, Madero y Pino Suárez.

El escritor Stanley R.Ross informó que los partidarios de Félix Díaz exigieron que cuatro prisioneros les fueran entregados. Victoriano Huerta les mandó a Gustavo A.Madero y Adolfo Bassó, como evidencia de su buena fe. El 19 de febrero de 1913, el hermano del Presidente fue llevado a golpes y empellones a la Ciudadela y, sangrante y desfigurada la cara, sus vestidos rotos, Gustavo trató de resistir aquella frenética y borracha chusma de cerca de cien individuos. Mencionando a su esposa, hijos y padres, les imploraba que no lo mataran. Sus palabras eran recibidas con burlas y risas. Uno de la multitud se adelantó y le sacó el ojo bueno. Gustavo, ciego, lanzó un grito de terror y desesperación.

La chusma se reía, burlándose y lo llamaba "cobarde", "llorón", "ojo parado", pinchándolo, dándole bofetadas y a palos, lo forzaron hacia el patio. Un individuo le puso el cañón de su revólver contra la cabeza, la mano tembló y el tiro le rompió a Gustavo la mandíbula. Gustavo caminó hacia la estatua de Morelos, donde fue acribillado a balazos y recibió el tiro de gracia. Los homicidas le robaron algunas prendas y le extrajeron el ojo artificial, que circuló de mano en mano. Adolfo Bassó se enfrentó valientemente a su linchamiento.

Victoriano Huerta habría dicho que se decidió a ejecutar a Madero y Pino Suárez y ordenó a Aureliano Blanquet que buscara gente apropiada para ello, que no fueran militares de línea. El mayor Francisco Cárdenas y el oficial Rafael Pimienta, gente de lo más desprestigiada entre los irregulares, fueron los comisionados para encargarse de las ejecuciones. Iban en la columna de Blanquet.

Según la versión de Huerta los asesinos "cometieron la torpeza de enterrar inmediatamente a los muertos, pero ordené que los exhumaran y los presentaran en la Penitenciaría", de acuerdo a un libro aparecido en España en 1917, tras el deceso del usurpador.

El "cuento" del asesinato en las cercanías de Lecumberri nadie lo creyó y menos cuando el asesino Francisco Cárdenas reconoció ante un reportero de Excélsior, que el doble crimen fue perpetrado en las caballerizas de Palacio Nacional. Incluso, lo consignó en su diario, que está en poder del gobierno de Guatemala.

En febrero de 1913, la niña Isabel Valcastregui Barrera, de 10 años de edad, estaba sujeta a proceso por el delito de lesiones graves, en la cárcel de Lecumberri. En aquel tiempo se permitía juzgar menores en la Cárcel Preventiva de la ciudad de México y se les enviaba a la Penitenciaría.

La pequeña creció tras las rejas y salió en libertad en noviembre de 1920—salvo error u omisión—y declaró para La Prensa que el 22 de febrero, lo único que se escuchó en Lecumberri fue una discusión entre elementos de la enfermería y varios policías, que exigían que "se autopsiara a Madero y Pino Suárez, acribillados a tiros a un lado del campo deportivo de la prisión".

Isabel Valcastregui Barrera, cuya historia daremos a conocer en un trabajo próximo, demostró que por las noches, cuando a los celadores se les escapaba un balazo, "se escuchaba como un cañonazo, porque Lecumberri estaba en las afueras de la ciudad de México, en un lugar pantanoso, donde en la oscuridad destacaba, naturalmente, el canto de grillos y ranas".

Si las autoridades aseguraban que "una chusma" intentó rescatar a sangre y fuego a Madero y Pino Suárez, y que la pareja recibió gran número de balazos, ¿por qué ninguno de los reos escuchó el tiroteo?

En cuanto a la fuga del cubano Alberto Sicilia Falcón, fue tan preparada que hubo necesidad de "adornarla" para engañar a los lectores, radioescuchas y televidentes.

Cuatro miembros de la más peligrosa banda internacional de narcotraficantes se fugaron el 26 de abril de 1976 de la Cárcel Preventiva de la ciudad de México, por medio de un túnel de 40 metros de longitud.

El túnel, perforado en dos meses, pasaba por debajo de una casa habitada, atravesaba la calle Héroe de Nacozari y daba precisamente a una de las celdas donde estaban los entonces evadidos.

Los hampones utilizaron herramientas especiales, de alto poder, pero silentes. Cuando trabajaban a toda intensidad, lo único que se escuchaba era un silbido casi imperceptible. Los prófugos fueron Alberto Sicilia Falcón, Alberto Hernández Rubí, José Egozzi Béjar y abogado Luis Antonio Zuccoli Bravo.

Se había "comprado" amplia zona del penal en dos millones y medio de pesos, área en la que sólo entraban presos "controlados".

En diciembre de 1975, el reportero Luis Enrique Martínez advirtió en el periódico La Prensa que "la mafia internacional realizaría una fuga espectacular".

La Suprema Corte de Justicia ordenó la destitución de varios magistrados de circuito y unitario, ya que la banda a la que auxiliaron operaba desde Turquía, Vietnam, Italia, Francia y posiblemente en algunas partes de la Unión Soviética.

¡SE QUEDÓ SOLO!

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*Al ex gobernador quintanarroense Roberto Borge no lo visita nadie en el Ceferepsi de Ayala, Morelos

*Familiares, amigos y socios lo tratan como apestado y temen ser involucrados con sus saqueos

*Sol Quintana Roo tuvo acceso al libro de visitas, el cual está en blanco con la excepción de su defensa

STAFF SOL QUINTANA ROO

AYALA, MORELOS.- El ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, se ha quedado completamente solo. Encarcelado en el Centro Federal de Rehabilitación Psicológica (CEFEREPSI), ubicado en el municipio de Ayala, Morelos, el cozumeleño no recibe visita alguna.

Como se recordará, la Procuraduría General de la República (PGR) logró vinculación a proceso de Roberto Borge a través del Ministerio Público de la Federación, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Sol Quintana Roo acudió hasta dicho Centro Federal donde logró obtener acceso al libro de las visitas, comprobando de esta manera que en verdad nadie, absolutamente nadie, lo visita.

Desde su extradición de Panamá a México, y su ingreso al Ceferepsi, el ex mandatario quintanarroense fue abandonado por su valets –Fabián Vallado Fernández y Agustín Lara Souza- así como sus familiares, dejánlo a la "bendición de Dios". 

Los comentarios de familiares y amigos se agudizan, ahora no es el "Señor Gobernador", sino que familiares, amigos, socios y cómplices hablan de él como el apestado y temen ser involucrados con sus saqueos.

Esta versión, misma que dio a conocer Sol Quintana Roo hace varios meses, fue comprobada por la red de reporteros que acudieron hasta dicho sitio para observar que con excepción de sus abogados de la defensa nadie lo ha visitado.

Como se recordará, las autoridades decidieron tomar medidas cautelares en el caso de Roberto Borge Angulo, motivo por el cual se determinó luego de dictarle la vinculación a proceso y la prisión preventiva -en una audiencia en instalaciones del Poder Judicial de la Federación, en dicho reclusorio de Nezahualcóyotl, Estado de México- que quede recluido en tan mencionada cárcel federal.

¡AL MEJOR POSTOR! (Primera de dos entregas)

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*El presidente municipal Alexander Zetina Aguiluz entrega la obra pública de Bacalar a empresas "amigas" o que son propiedad de funcionarios públicos o regidores de otros Ayuntamientos de Quintana Roo.

*Pese a una inversión de más 34 millones de pesos, recursos provenientes del FISM y de PDR Proyectos de Desarrollo Regional (A), el municipio continúa siendo el más pobre e indefenso de todo el Estado.

*El gobierno municipal le ha entregado a sus "proveedores" millones de pesos del erario público para obras insatisfactorias, tal y como lo demuestra Sol Quintana Roo que exhibe el documento oficial de autorizada por la Comuna.

STAFF SOL QUINTANA ROO

Bacalar, Quintana Roo.- El presidente municipal de Bacalar, Alexander Zetina Aguiluz, en complicidad con autoridades municipales de otros municipios, y hasta del gobierno del cambio, entrega obra pública a empresas a "amigas" o que son propiedad de funcionarios públicos y/o regidores de otras localidades de Quintana Roo.

 El ayuntamiento de Bacalar en beneficio propio entrega la obra pública al mejor postor y en lo que va de este 2018 ha hecho una inversión superior a los 34 millones de pesos, recursos provenientes del FISM y de PDR Proyectos de Desarrollo Regional (A), dejando cada vez más pobre e indefenso al municipio.

 Sol Quintana Roo, de nueva cuenta, exhibe documento oficial que comprueba cómo el Ayuntamiento de Bacalar y su presidente municipal, Alexander Zetina Aguiluz, realiza un tráfico de influencias, y hasta nepotismo, en el gasto público municipal.

 En este 2018, el gobierno municipal le ha entregado a sus “proveedores” millones de pesos del erario público para obras insatisfactorias, tal y como por enésima ocasión este medio en línea lo detalla y da conocimiento de las empresas “justificadas”.

 Entre las obras cedidas destacan: La Construcción de Pavimento en calles del municipio de Bacalar, en la cual el Ayuntamiento local contrató a Terracerías y Construcciones Crisol S.A. de C.V., a quien le pagó 9 millones 841 mil 659.61 pesos, recursos obtenidos de PDR Proyectos de Desarrollo Regional (A) 2018, para su realización.

 La construcción de terracerías en calles en la ciudad de Bacalar, el Ayuntamiento contrató a la empresa Terracerías y Construcciones Crisol S.A. de C.V, a quien le pagó un monto de 3 millones 816 mil 377.33 pesos, con recursos del FISM, para su ejecución.

 Asimismo, el gobierno de Alexander Zetina Aguiluz contrató a Miguel Ángel Sandoval Cárdenas para la elaboración del Programa Municipal de Vivienda y Construcción de Pisos Firmes Ruta 1, a quien se le pagó la cantidad de 2 millones 594 mil 269.11 pesos, provenientes del FISM.

 También para la elaboración del programa municipal de vivienda y construcción de baños con Biodigestor Ruta 1 se contrató a Evo HD Constructora S.R.L. de C.V., a quien con recursos del FISM se le pagó 2 millones 153 mil 908.17 pesos.

 

La Columna de El Sol: RIDÍCULO

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STAFF SOL QUINTANA ROO

La detención o captura de decenas de ex funcionarios borgistas se ha convertido en un chiste judicial y una burla para los ciudadanos quintanarroenses, por parte de las autoridades estatales y federales, respectivamente, quienes al parecer están perdiendo de vista sus promesas y compromisos con los ciudadanos.

Los pretextos para no detenerlos son inagotables: Están amparados, escondidos, prófugos, etcétera, etcétera, etcétera... Sin embargo, en menos de un mes dos de ellos se han dado el lujo de salir en público y asistir a festejos populares, compartir el pan y vino con funcionarios y ex funcionarios del "gobierno del cambio".

Mientras el fiscal se la pasa en cursos gastando el dinero de los Quintanarroenses en cosas banales ya que la violencia, los robos y distintos hechos en el estado van en aumento, piensa que con cursos van a acabar con la delincuencia.

¿Cursos para que? Si no detienen a nadie, si la delincuencia va en aumento, cuanto le cuesta cada curso, son muchas interrogantes y nulos resultados de la fiscalía y su fiscal.

El primero en dar la cara y retar a las autoridades de manera frontal fue el ex delegado de Desarrollo Social (Sedesol), Fabián Enrique Vallado Fernández, quien el pasado 1 de julio acudió a las urnas a sufragar su voto en el municipio de Puerto Morelos.

Desafiante y demostrando que está siendo "cuidado" por las actuales autoridades, y hasta se tomó la foto del recuerdo, misma que Sol Quintana Roo exhibió en su momento.

Días más tarde, el ex secretario de Educación y Cultura (Seyc) en el gobierno de Roberto Borge Angulo aparece en una fotografía junto a representantes del PRD, PRI, PAN, entre otros, así como posando con el virtual presidente municipal de Felipe Carrillo Puerto, José Esquivel Vargas, y el ex presidente municipal Sebastián Uc Yam.

Fotografía y prueba fehaciente que también dio a conocer este Periódico, único que se atreve a informar de manera puntual y oportuna lo que otros medios callan por complicidad, pago de dádivas y simplemente millonarios convenios que los amarran a hacer un trabajo profesional y ético.

Aunque la sorpresa real es que en la fotografía aparece Julián Ricalde Magaña, quien en todo momento, denunció a los cuatro vientos que estos personajes deberían de estar encerrados en la cárcel por haber saqueado al Estado.

¿Hoy se le olvidaron sus palabras? ¿Ya son grandes amigos de priistas, como es el caso de Pedro Pablo Poot Ek?

Es totalmente ridículo como de un día para otro cambian la forma de pensar, quienes en su momento dijeron que debería de haber un verdadero cambio--- ¿Éste es su cambio? O será que las autoridades comenzaron a adoptar las políticas del virtual presidente Andrés Manuel López Obrador y aplican, de una vez la amnistía.

Es vergonzoso observar cómo de un día para otro la forma de pensar de los funcionarios del cambio... cambia. De nueva cuenta se burlan de los miles de quintanarroenses que en 2016 otorgaron su voto de confianza.

¿Será que las "detenciones" ahora ¿Las harán vía internet? Enviarán un email a cada ex funcionario prófugo o con orden de aprehensión y esperan su contestación... Porque si los tienen enfrente de ellos y lo único que hace es beberse una copas como grandes amigos.

Con estas acciones las autoridades locales y federales, respectivamente, lo único que están haciendo es crear una desconfianza entre los ciudadanos, quienes de nueva cuenta piensan que los gobiernos se están burlando de ellos.