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miércoles, 17 julio 2019

SEIS MESES... Y NADA

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*La popularidad y aceptación del presidente López Obrador va a la baja. Una disminución que para muchos es el inicio de una inevitable debacle, producto de decisiones equivocadas, inexperiencia de parte de los miembros de su gabinete y toda una cadena de promesas incumplidas como el llevar a prisión a los políticos corruptos de administraciones anteriores. Si bien las cifras de varias encuestadoras como México Elige hablan de una baja de 11 puntos en los niveles de aceptación en tan solo un mes, otras como GEA-ISA refieren que la clave que le ha permitido al presidente de México mantener ciertos índices de aceptación es el reparto indiscriminado de dinero a ciertos sectores de la población a través de los programas sociales. Millones de mexicanos están conscientes de que la corrupción podría no acabarse, la economía empeorar, la inseguridad seguir amenazando sus vidas, pero cada mes recibirán dinero gratis del gobierno sin hacer el menor de los esfuerzos. Eso le ha permitido al presidente mantener ciertos niveles de popularidad.

STAFF SOL QUINTANA ROO

Ciudad de México.- La popularidad del presidente López Obrador comienza a venirse abajo debido a dos factores elementales: inseguridad y bajas perspectivas económicas, los cuales se han convertido en su talón de Aquiles, pues si bien siempre dice tener sus propias cifras, la realidad es que las estadísticas de homicidios son alarmantes, mientras que los indicadores económicos prevén un crecimiento mucho menor al que el titular del Ejecutivo tiene estimado.

Varias encuestadoras coinciden en que la popularidad del primer mandatario va a la baja debido también a decisiones que decepcionaron hasta a sus más fieles seguidores, como la creación de la Guardia Nacional. Sus votantes no olvidan que una de sus promesas de campaña fue regresar al ejército a los cuarteles.

El hecho es que por vez primera desde que asumió la Presidencia de México, la popularidad del político tabasqueño se ve reducida, una baja que para muchos es el inicio de una inevitable debacle, producto de decisiones equivocadas, inexperiencia de parte de la mayoría de los miembros de su gabinete y toda una cadena de promesas incumplidas, como el llevar a la cárcel a los políticos corruptos de gobiernos anteriores.

Según la organización México Elige que realizó una encuesta a través de Facebook, el índice de simpatía hacia López Obrador se vio reducido para el mes de marzo.

Su director Sergio Zaragoza indicó que la encuesta fue aplicada a un total de ocho mil 694 personas, todas ellas usuarias de Facebook y con por lo menos 18 años cumplidos.

Fue México Elige la que reveló que, en noviembre del año pasado, la popularidad de López Obrador alcanzó un 60 por ciento, mientras que para febrero, tras la toma de protesta como Presidente Constitucional su aceptación llegó al 73 por ciento.

Fue en marzo pasado, cuando ya se aprobó la creación de la Guardia Nacional, que el primer mandatario registró 62 por ciento de simpatía, es decir 11 puntos porcentuales menos que el mes anterior.

La organización indicó que, por ejemplo, si en este momento se hiciera una revocación de mandato, los números permitirían que López Obrador continuara como presidente con 60.1 por ciento, mientras que el 33.06 por ciento hubiera preferido que ya no siguiera en Palacio Nacional.

Roy Campos, director de Consulta Mitofsky, opinó que "Hubo una baja en la popularidad del presidente López Obrador tras la masacre en Minatitlán".

"López Obrador generó muchas expectativas de mejorar y por ahora no ha cambiado nada: siguen los asesinatos, las balaceras, las ejecuciones, pronto puede haber una decepción", indicó Campos.

En el primer trimestre del presente año se registraron ocho mil 737 homicidios dolosos en todo el país, un 8.9 por ciento más que en el mismo periodo de 2018, considerado el año más violento de la historia reciente.

Consulta Mitofsky y México Elige coinciden en que la popularidad del presidente López Obrador cae semana a semana; otra encuesta, del periódico 24 Horas, refiere que desde el comienzo de su mandato a la fecha, AMLO ha perdido un total de 18 por ciento de popularidad.

Según el «AprobAMLOmetro» de Consulta Mitofsky; el pasado 14 de abril, cuando dicha medición comenzó, López Obrador tenía el 67.8 por ciento de aprobación, a la semana siguiente bajó más de cuatro puntos y la próxima dos puntos, para ubicarse con 60.5 por ciento.

Para Consulta Mitofsky es un dato bajo para el estándar de López Obrador, que muestra que el segundo trimestre no es bueno. "Entonces no se puede decir que es un dato bajo, simplemente que no está en su mejor momento. El que quiera decir que López Obrador está mal evaluado, es que no entiende el pasado de este país y la forma de trabajar de los gobiernos".

Además, cree que hay dos factores que justifican la caída de AMLO: la evidencia diaria de inseguridad que los medios de comunicación informan, no sólo el caso de Minatitlán, sino también asuntos como el de la UNAM (el asesinato de una joven en el CCH Oriente), las fosas clandestinas, entre muchos otros. El segundo sería la polarización constante que López Obrador hace.

Para respaldar estos resultados, la plataforma México Elige concuerda con que la aprobación de López Obrador va a la baja, ya que según su encuesta realizada los primeros días de abril a 10 mil 600 personas mediante Facebook, dicha popularidad sólo alcanzó el 55 por ciento, lo que lo sitúa siete puntos abajo del mes anterior. Este representa el tercer mes consecutivo en que la popularidad del mandatario baja.

La violencia incontenible con toda su secuela de muerte y terror que ya alcanzó cifras históricas en los primeros tres meses del año, sumada al hecho de que la gente no vea mejoras en su economía familiar a pesar de las pensiones a adultos mayores, jóvenes "ninis" y discapacitados, seguramente afectarán los niveles de aceptación y popularidad del presidente de México.

Aún resulta aventurado decir que así sucederá, pero lo que sí es un hecho es que han surgido señales de alerta y los próximos meses dirán si Andrés Manuel López Obrador seguirá siendo un presidente con cifras récord de popularidad y aceptación.

AMLO VULNERABLE: INTERGRALIA

Para algunas encuestadoras como Intergralia, la tendencia señala que López Obrador tiene grandes posibilidades de conservar la mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado al ganar las elecciones intermedias del 2021.
Sin embargo, se advierte que la corrupción, la violencia y la economía podrían ser los puntos débiles del presidente de México.

Las razones por las cuales Integralia ve complicado que exista una caída de popularidad de López Obrador de aquí a 2021 es porque existe un ambiente de esperanza de un cambio verdadero, y la percepción de que él es un presidente cercano con la determinación para enfrentar los problemas del país, aunque en la realidad sus tácticas sean poco planeadas y cuestionables en su ejecución, como ocurrió en el caso del huachicoleo.

A pesar de esto, López Obrador es vulnerable. El mayor riesgo es el económico, ya que pese a existir algunos indicadores con tendencia positiva (como la inflación) hay otros que se deben de tomar con cuidado.

Intergralia sostiene que si bien los niveles de aprobación del presidente López Obrador han venido creciendo desde que asumió la presidencia, un desempeño negativo de la economía en los siguientes meses podría incidir en la percepción ciudadana respecto a las capacidades reales del nuevo gobierno e impactar sus niveles de aceptación.

En el aspecto político, Integralia destaca los nombramientos que se han hecho en la actual administración, desde las ternas cuestionables para los nuevos ministros de la Suprema Corte, el Fiscal General de la República también relacionado con el grupo en el poder, la presunta intervención del Gobierno federal en el cambio de presidencia del Tribunal Electoral y el conflicto con los organismos autónomos.

"Para el presidente López Obrador, la autonomía es sinónimo de organismos que entorpecen y dilatan lo que él podría hacer a través de decisiones ejecutivas. Además, tanto él como sus partidarios consideran que la mayoría de los órganos autónomos son onerosos y se encuentran capturados por intereses económicos o que protegen el orden político del régimen anterior", opina Integralia.

En el tema de la seguridad, la consultora recuerda que la baja de las cifras de violencia no sólo depende del Gobierno Federal, sino de otros factores, y ve con escepticismo que existan buenos resultados pese a la aprobación de la Guardia Nacional.

La primera información divulgada por una encuestadora sobre la baja en la popularidad del presidente López Obrador fue un algo así como un hecho aislado, pero después otras coincidieron con la misma noticia y a la fecha han aumentado los ejercicios de medición que confirman el descenso en la aceptación del primer mandatario.

El #aprobAMLOmetro, de Consulta Mitofsky de principios de mayo es tal vez la última de éstas mediciones que muestra números a la baja. Hay una caída de 4.3 puntos en tan sólo 16 días.

El descenso es fuerte, por el corto plazo, aunque todavía está el presidente con un nivel de aceptación bastante alto y aceptable, de un 60.3 por ciento.

El inconveniente para el inquilino de Palacio Nacional, se encuentra en que es un descenso continuó que marca una tendencia en el corto plazo, influida por la desilusión de que la mejoría económica prometida no se ve reflejada en los hogares al igual que el clima de paz y tranquilidad en el país.

De mantenerse esa tendencia, la popularidad y aceptación de que goza el presidente, puede llevar a una situación de franca decepción para quienes le dieron su voto.

Aceptación

Del cúmulo de información y cifras de encuestadoras publicadas con motivo de los 100 días de gobierno de López Obrador, el dato en común y más sobresaliente fue el crecimiento de la aprobación de su labor.

La cifra más baja fue la de Mitofski (67 por ciento) mientras que la de El Financiero y Reforma la ubicaban en alrededor de 80 por ciento.

En la encuesta que GEA-ISA dio a conocer, la aprobación o popularidad presidencial era de 64 por ciento, contra 57 por ciento que tenía en diciembre de 2018.

Se repite la tendencia de un incremento, en este caso de siete puntos, en los primeros meses de la gestión, pero la desaprobación también creció de 20 a 25 por ciento.

A dos de cada tres mexicanos les gusta lo que ha hecho López Obrador y a uno de cada cuatro le disgusta. El dato relevante es que estamos lejos de la unanimidad.

Sin embargo, interrogados sobre qué tanto éxito tendrá López Obrador en diversos rubros, los porcentajes de quienes responden mucho éxito, son sorprendentemente bajos.

Por ejemplo, 21 por ciento de los ciudadanos cree que el presidente será muy exitoso en reducir la corrupción; solo uno de cada cinco mexicanos cree que lo logrará.

Éxito en combatir la pobreza, crecer económicamente y mejorar la seguridad: igual 21 por ciento; disminuir la inflación únicamente 16 por ciento; reducir el desempleo, 25 por ciento; mejorar la educación es el rubro con la mejor respuesta: 31 puntos porcentuales.

A pesar de esos bajos porcentajes, la aprobación de AMLO es alta, pero ello se debe a otra pregunta clave.

¿Usted o su familia son ya o saben que serán beneficiarios de alguno de los programas del gobierno de López Obrador?

El 33 por ciento respondió que ya son beneficiarios y 31 por ciento afirmó que lo será próximamente; en pocas palabras, dos terceras partes de los mexicanos se dice beneficiado real o potencial del reparto de dinero, vía los diferentes programas como el de adultos mayores, jóvenes construyendo futuro, becas a estudiantes, apoyo para que dejen de "huachicolear" y todos aquellos con los que el presidente López Obrador ha comprado la voluntad de millones de mexicanos.

Para muchos mexicanos, el país podrá empeorar, ser igual o más corrupto, haber mayor inseguridad, la economía con indicadores alarmante, pero ellos van a recibir su dinero todos los meses sin el menor de los esfuerzos. Esa es la explicación de la popularidad y aceptación de López Obrador a pesar de que muy pocos creen que pueda cambiar la realidad de México al hacerlo más próspero, acabar con la corrupción y la inseguridad.

El plan lopezobradorista es seguir repartiendo dinero a diestra y siniestra –de manera directa claro- sin intermediario alguno y su popularidad y aceptación caerán al suelo cuando no tenga dinero para repartir, por lo que está dispuesto a sacrificar cualquier rubro o proyecto a cambio de seguir contando con recursos para cultivar su clientela política.

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