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martes, 17 julio 2018

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isla blanca4

*Al borde del precipicio, la mafia agraria de Félix González Canto

*Despliegan grandes cantidades de dinero para retornar al poder

STAFF SOL QUINTANA ROO

COZUMEL.- Los empresarios yucatecos y neoleoneses, otrora padrinos políticos, pero hoy socios activos del senador Félix González Canto, han desplegado considerables cantidades de dinero para librar la batalla política y legal que está en puerta.

El temor que los invade es la caída en cascada de los ex funcionarios que poseen toda la información sobre el tráfico ilícito de tierras en Quintana Roo, y la activación de las denuncias penales contra González Canto cuando concluya su gestión como senador. De llegar este fatal escenario tendían que regresar, sea en dinero o físicamente, todos los predios de los que se apropiaron durante los últimos dos sexenios o pagar por ellos recursos inimaginables.

La mafia agraria liderada por el ex gobernador González Canto está conformado por Rodolfo Rosas Moya, Felipe Enríquez (compadre del presidente Enrique Peña Nieto), Emilio Gamboa Patrón, Emilio Díaz Castellanos, Emilio Heredia Lima, los hermanos Francisco Javier y Francisco Evadio Garibay Osorio, así como Oswaldo José Millet Palomeque, María Isabel Mantecón Ponce, Juan Enrique Cámara Solís, Manuel Jesús Palma Rodríguez y Katinka María Kelleher Vales, entre otros no menos visibles.

El temor está debidamente fundado, pues existen al menos tres denuncias penales ante la PGR contra el senador Félix González Canto, Una de ellas incrimina a González Canto no sólo de enriquecimiento ilícito y desvío de recursos, sino también del asesinato de una señorita en la isla de Cozumel.

Los integrantes de la mafia agraria que hoy se desfonda, fueron en su momento los mecenas del novel Félix González Canto, al impulsarlo en su trayectoria política como presidente municipal de Cozumel. Sin embargo, estos cobrarían caro el favor de llevar al más alto nivel a su entonces mancebo político, que se encumbró hasta llegar a ser dos sexenios gobernador, uno sentado en el trono y otro tras él, manipulando a Roberto Borge, y ahora trasnochado senador de la República.

Pero bien, el antecedente más fresco y tambaleante de los terratenientes fue le hecho de que se beneficiaron de grandes extensiones de tierra durante el gobierno de Félix González Canto, el Instituto del Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del Estado de Quintana Roo (IPAE), cuando cedió a MAYAZAMA SA de CV y a sus socios un predio de poco más de 321 hectáreas (3,211,312 metros cuadrados) a un precio subvaluado y pagado en cómodas mensualidades; además de un terreno de poco más de 31 hectáreas que pertenecía a la Universidad de Quintana Roo (UQROO), lo anterior para construir uno de los desarrollos más exclusivos de Quintana Roo, y para el cual se proyectaba un campo de golf y canales artificiales, algo similar al emblemático Mayakoba.

A través de la escritura pública número 22824, de 31 de diciembre de 2007, pasada ante el notario Reynaldo Vanegas Marín, de la Notaría 5, en Chetumal, es posible conocer los antecedentes de un negocio turbio en el que está involucrado el ex gobernador González Canto.

En esta turbia transacción están involucrados Rodolfo Rosas Moya, Emilio Gamboa Patrón, Emilio Díaz Castellanos, Emilio Heredia Lima, los hermanos Francisco Javier y Francisco Evadio Garibay Osorio, así como Oswaldo José Millet Palomeque, María Isabel Mantecón Ponce, Juan Enrique Cámara Solís, Manuel Jesús Palma Rodríguez y Katinka María Kelleher Vales, entre otros.

En la escritura pública número 22824 con fecha 22 de septiembre de 2006, el IPAE enajenó a favor de Mayazama una fracción de terreno con una superficie de 3 millones 211 mil 312.90 metros cuadrados, marcado como lote 001, de la manzana 001 de la supermanzana 002 del polígono 4 de la Alcaldía de Tulum, municipio de Solidaridad.

El precio pactado fue de 208 millones 738 mil 592 pesos, es decir cerca de 15 pesos el metro cuadrado de un terreno sobre el que se pretende realizar un desarrollo turístico inmobiliario. En la actualidad el metro cuadrado se vende en más de seis mil pesos. Y el colmo del cinismo fue el plazo pactado a pagar a cinco años, pero que se extendió hasta la administración de Roberto Borge Angulo por lo que el caso sigue vigente.

En su momento se pactó un enganche de 10 por ciento del total de la venta, es decir 20 millones 873 mil 859 pesos, de los cuales, Mayazama pagó a la firma del contrato cinco millones de pesos, y el saldo, 15 millones 873 mil 859 pesos los pagó el 30 de septiembre de 2006; siendo que el saldo insoluto se pactó a pagarse en 10 semestres, acordándose que en los primeros cuatro años se realizarían ocho pagos por 10 millones 436 mil 292 pesos y los dos restantes serían por 52 millones 184 mil 648 pesos.

En un primer momento, Mayazama pagó al IPAE 41 millones 747 mil 718 pesos, por concepto de enganche y de dos semestralidades, quedándole un saldo por pagar de 166 millones 990 mil 873 pesos. Para garantizar el pago del capital restante, Mayazama firmó diversos pagarés a favor del IPAE. Sin embargo, para poder realizar la tramitología del proyecto, la empresa requería tener la posesión del predio y también la propiedad del mismo, por lo que el IPAE accedió a entregarle la propiedad, la cual quedó hipotecada a su favor.

Aunque Mayazama se ha comercializado exitosamente a elevados precios, la sociedad mercantil no cumplió con el pago puntual de la hipoteca, que debería concluir unos meses antes del fin de la administración de Félix González Canto, y algunos títulos de propiedad le fueron entregados a Mayazama en la administración de Roberto Borge Angulo, como el de folio 76255, que fue expedido por Claudia Romanillos el 12 de enero de 2012; o el 80392, entregado por la funcionaria, hoy prófuga, el 20 de diciembre de 2011.

A las más de 321 hectáreas entregadas en cómodos pagos a Mayazama hay que agregar otras 31 hectáreas que eran patrimonio a la Universidad de Quintana Roo, y que Félix González Canto decidió regresar al IPAE para podérselas vender a Mayazama.

Otro de los mecenas y hoy compadre de González Canto es Felipe Enríquez. Este personaje neolonés es cercanísimo al presidente Enrique Peña Nieto y ha sido operador de Carlos Salinas de Gortari.

Los intereses arraigados en Quintana Roo, han traído de vuelta de Felipe Enríquez para rescatar negocios inmobiliarios que empiezan en Isla Blanca, en Isla Mujeres, pasan por Tulum, y paran en Holbox, Quintana Roo.

Algunas de las empresas de Felipe Enríquez son Raíces Consultoría, S.A. de C.V., Desarrollos Punta Piedra, S.A. de C.V., Consorcio GH, S.A. de C.V., RYR, S.A. de C.V., entre otras que tienen fuertes intereses en Quintana Roo, que al destaparse podrían reventarles en las manos.

Comentarios   

 
0 #1 humberto vazqiez 13-05-2018 13:52
Puros "mandatarios" que nosotros los pusimos ,el pueblo para esquilmar a los trabajadores ingenuos y creídoS, que pensamos eran buenos gobernantes...s alieron puras RATAS coludados con mas ratas CON MAS colmillos EXTRANJEROS del país YUCATECO..!!
y JAMAS SE TERMINARA ÑA CORRUPCION...CO N LAS ARCAS ABIERTAS,EL MAS SANTO ES PECADOR...
DICEN QUE ESTA CONDICION ES HUMANA,PERO HAY QUIEN SE PASAN DE ..ver..DAD!!
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