Banner
Banner
Banner
Banner

lunes, 17 junio 2019

SIN LÍNEA

  • PDF

***Fox, Calderón, Peña; ridículos discursos para ocultar fracasos en seguridad

José SÁNCHEZ LÓPEZ

La impunidad durante los últimos 18 años ha imperado en nuestro país.
Los asesinatos ni siquiera tienen una cifra correcta. Y en casi todos
los casos, no hay culpables identificados.

En una temporada cuando se supone que la tranquilidad debería reinar
para que la ciudadanía escudriñe a los personajes que se disputan el
gobierno mexicano, los asesinatos de políticos son más numerosos que
nunca y la impunidad campea mediante eventos extremadamente violentos.

Esta violencia generalizada, se hace prolífera en el Estado de México,
Morelos, Guerrero, Michoacán, Colima, Nayarit, Chihuahua, Querétaro,
Zacatecas, Sonora, Baja California y Baja California Sur, Sinaloa,
Jalisco, Puebla Veracruz, Tabasco, Quintana Roo y la Ciudad de México.

Como nunca antes, México es un foco rojo de violencia en el hemisferio
americano, sólo superado por Venezuela, país donde se ejerce un
gobierno de sumisión ciudadana, que supera todas las atrocidades
ocurridas en Cuba, Nicaragua, Guatemala y El Salvador.

Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, se distinguen por
el uso ridículo de sus discursos para ocultar el fracaso de sus
respectivos gobiernos en materia de seguridad pública.

PD.- Desde San Nicolás, el municipio más pobre de Tamaulipas, se
expresan abundantes reproches contra su alcaldesa Verónica Benavides
Castellanos, a quien sus gobernados aborrecen por ser responsable de
la desgarradora miseria que priva en aquella comunidad. Y para
justificar su banal conducta, la alcaldesa arremete contra periodistas
que exponen sus garrafales faltas.

Por hoy es todo, pero mañana estaremos nuevamente en estos espacios de
las redes sociales, Dios mediante.

Pero ya no hubo un mañana.

Esos párrafos fueron fragmentos de lo que sería la última columna del
periodista independiente CARLOS DOMÍNGUEZ RAMÍREZ, titulada "La
violencia estremece el suelo mexicano en temporada preelectoral".

En su última entrega, el columnista condenaba los hechos sangrientos
recrudecidos desde el inicio de las precampañas electorales.

Al siguiente día, el sábado 13 de enero, sería muerto en Tamaulipas,
cuando conducía su vehículo.

Fue asesinado de 21 puñaladas, frente a su hija, que resultó ilesa.
Iban por él, ha sido la única explicación del procurador tamaulipeco,
IRVING BARRIOS MOJICA.

CARLOS es el segundo periodista asesinado en los primeros 15 días del
año. El primero fue JOSÉ GERARDO MARTÍNEZ, del diario Universal,
victimado en la Ciudad de México.

Ambos crímenes, como la inmensa mayoría de los 131 periodistas
ultimados en México, de 2000 a la fecha, permanecen impunes.

Con este crimen suman ya 40 periodistas asesinados en lo que va del
gobierno de ENRIQUE PEÑA NIETO.

Ya sabe usted, las asociaciones "defensoras" de periodistas, que nunca
asoman la cara cuando un comunicador está en problemas, pero que en
cuanto matan a uno enarbolan su estandarte justiciero; las comisiones
de derechos humanos y los respectivos gobiernos, se indignan, se
lamentan, se solidarizan, se conduelen y condenan los asesinatos,

¿Y...?

El pasado año fue letal para los periodistas mexicanos; 12 de ellos
fueron asesinados en el 2017, lo que convirtió a nuestro país en el
lugar más peligroso del mundo para ejercer el oficio periodístico, con
el mismo número de homicidios de periodistas que hubo en Siria, sólo
que esa nación está en guerra.

¿Será que los próximos gobernantes, del partido o corriente que
fueren, desde el Primer Mandatario hasta el más modesto alcalde, sean
tolerantes a las críticas, se interesen por el gremio y realmente
hagan algo para evitar que esos hechos tan vergonzantes sigan
sucediéndose?***NO SE MATA LA VERDAD MATANDO AL MENSAJERO.***AU
REVOIR.

Escribir un comentario