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domingo, 21 abril 2019

LAURA BERISTAIN ENTREGA LA PLAZA A NUEVO GRUPO DELICTIVO

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* Se prevé más violencia por pelea de "La Plaza".

*La Dirección de Seguridad Pública no cumplió con la cuota impuesta por Laura Beristain de un millón de pesos semanales.

*Le estorbaban los mandos policiacos que venían haciendo bien las cosas en el municipio de Solidaridad.

STAFF SOL QUINTANA ROO

Playa del Carmen.- Las únicas explicaciones razonables sobre las renuncias casi simultáneas de los mandos policiacos en el municipio de Solidaridad son que la presidente Laura Beristain Navarrete esté entregando la plaza a nuevo grupo delictivo o que los jefes de la policía no alcanzaron a entregar la cuota de un millón de pesos a la semana. De ambas, la alcaldesa a la que no le interesa gobernar sino saquear al pueblo, obtendrá algún beneficio o de ambas.

Lo anterior porque resulta increíble que Beristain Navarrete haya permitido la renuncia de los jefes policiacos que venían mostrando aceptables resultado en la detención de delincuentes en todos sus niveles, es decir, que lo mismo capturaban carteristas, ladrones, violadores y narcomenudistas que sicarios, extorsionadores y hasta secuestradores, etc.

Los directivos policíacos que renunciaron por falta de apoyo de la presidenta municipal Laura Beristain fueron Alberto Faustino Pat Mis, director de la Policía Turística; Diddier Felipe Vázquez Méndez, director de la Policía Municipal Preventiva; Hernán del Carmen Pérez Vega, director de profesionalización de la Policía Municipal; Carlos Arturo Álvarez Escalera, asesor de Seguridad Pública; y Ludwig Vivas Arjona; Asesor de Seguridad Pública.

Para no caer en malsanas apologías, se debe de entender que los policías playenses trabajan con unas cuantas carcachas como patrullas, con uniformes parchados, armas de juguete y maltrechas, se exponían ante la delincuencia bien armada y sin seguros de vida y menos capacitación.

En conclusión, Laura Beristain los tenía abandonados a su suerte y sometidos a los caprichos de algunos personajes. Las renuncias, algunas forzadas y otras por convicción, coincidían en la falta de apoyos. Sin embargo, hay otro elemento que se debe señalar: el verdadero verdugo de los mandos policíacos fue María del Rosario Cano Miranda, directora de Planeación y Administración de la Dirección General de Seguridad Pública del Municipio de Solidaridad.

Cano Miranda fue la encargada de transmitir todo el desprecio, el rencor e indolencia de Laura Beristain hacia los policías que no eran afines a su proyecto de llenar las arcas de la policía municipal mediante la extorsión a conductores, el atraco a transeúntes, el acoso a las víctimas de la delincuencia y peor aún, la protección a malandrines que operan en antros, calles y residencias particulares donde se comercia alcohol, drogas y sexo.

Esta explicación posible del por qué se obligó a despedir o aceptar las renuncias de quienes querían hacer bien las cosas de brindar seguridad a la ciudadanía de resguardar el patrimonio de las familias y del mismo ayuntamiento es que no alcanzaron a entregarle la cuota semanal de un millón de pesos.

La versión que corre entre los pasillos de la corporación y de los dos palacios municipales y que parece cobrar más fuerza es que los jefes policiacos de Solidaridad fueron despedidos porque no cumplieron con la cuota de un millón de pesos semanales que les exigía la presidente municipal de Solidaridad, Laura Beristain Navarrete.

Fuentes al interior de la corporación policiaca, aseguran que por instrucciones de la alcaldesa, la directora de Planeación y Administración de la Dirección General de Seguridad Pública del Municipio de Solidaridad, María del Rosario Cano Miranda, era la encargada de exigirles a los mandos policiacos la cuota semanal.

Y por no cumplir, se les presionó a los directores de las diferentes áreas de la corporación a que presentaran sus renuncias. La verdad no tardará en salir a la luz pública, así como el surgimiento de un nuevo capítulo púrpura, lágrimas y repudio a la presidenta municipal que solo piensa en llenarse las bolsas de dinero.

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