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domingo, 21 abril 2019

LAS ISLAS MARIAS (Primera de cuatro partes)

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STAFF SOL QUINTANA ROO

Por JULIO VILLARREAL ARREOLA

En medio de terrible sensación de destierro definitivo, alaridos de reos columpiados como señuelo de tiburones, acordes vespertinos de melancólicas guitarras, antiguas torturas, leyenda de presos "políticos" y una que otra fuga "imposible", el centenario penal de las Islas Marías es calificado aún como el infierno-paraíso.

Los datos nos fueron entregados por el licenciado Javier Piña y Palacios, destacado elemento de la Academia Mexicana de Ciencias Penales, pues afirmaba, "el material reunido desde 1932 a 1970, puede ser aprovechado por algún estudioso".

Descubiertas a fines de 1526 o principios de 1527, por los conquistadores Diego García de Colio y Juan de Villagómez, fueron denominadas "San Juanito", "María Madre", "María Magdalena", y "María Cleofas".

Nadie pudo imaginar que se explotarían sus riquezas y finalmente, el 5 de mayo de 1862, (Ignacio Zaragoza y sus hombres vencieron a los franceses en la histórica batalla de Puebla), mediante acta notarial, el general José López Uraga, fue declarado propietario de las Islas Marías supuestamente para corresponder y remunerar los buenos servicios "que había prestado a la Nación en todas las épocas de su carrera y en todos los empleos que sirvió".

Javier Piña y Palacios, excelente investigador añadió que la Nación "hizo gracia y donación pura, perfecta e irrevocable entre vivos, para siempre jamás al mismo general López Uraga, a sus herederos y sucesores, de las Islas Marías, entregándoselas libre de todo gravamen y responsabilidad".

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Obviamente, no sabía que aquellas islas albergarían a una de las religiosas más famosas de México, Concepción Acevedo y de la Llata, mejor conocida como "La Madre Conchita", torturada como sospechosa en el asesinato del general Álvaro Obregón y calificada como una "mártir de México" por un Papa.

Ignoraba el general López que también acogerían las Islas Marías al supuesto asesino de 130 inocentes, a quienes habría ametrallado en León, Guanajuato en el año 1946. El cínico homicida —se jura que sólo mató a dos personas, a traición, con arma blanca —era auto publicista y se presentaba en las conferencias de prensa como "asesino y servidor". Fue eliminado a golpes de hacha en el penal del Pacífico.

Y otro criminal célebre fue el luchador "Pancho" Valentino quien, temeroso de ser victimado en venganza por alevoso crimen en perjuicio de un sacerdote de la ciudad de México, construyó pacientemente una casa en elevado árbol, a la que tenía acceso mediante larga escala de madera y sogas, que por las noches retiraba para protegerse. De estos interesantes asuntos daremos cuenta detallada en varios capítulos.

Decíamos que el general José López Uraga sirvió luego al Imperio y todas sus propiedades fueron confiscadas en beneficio de la Nación. Habiéndose acogido a la Ley de Amnistía, dictada por el Presidente Juárez con fecha 14 de octubre de 1870, por medio de la cual se ordenaba que se devolvieran desde luego a los interesados, los bienes embargados o confiscados en el estado que se hallaran, siempre que no estuvieran enajenados, "el gobierno ordenó que la Tesorería de la Nación devolviera las fincas secuestradas a José López Uraga y tal devolución se hizo efectiva en agosto de 1878.

En San Francisco California, el 17 de julio de 1879, el general vendió al residente de San Blas Estado de Jalisco, Manuel Carpena, su propiedad de las Islas Marías en "cuarenta y cinco mil pesos mexicanos del águila, del peso y ley a que entonces se acuñaban en la casa principal de monedas de la República". Manuel Carpena y su familia explotaron las islas, trabajando las salinas, sacando maderas preciosas y dedicando tierras a la cría del ganado vacuno.

Años más tarde, la señora Gila Azcona viuda de Carpena, como albacea de la testamentaría de Manuel Carpena, hizo gestiones para vender las Islas Marías al gobierno federal.
En enero de 1905, la Nación recuperó la propiedad de las islas con los islotes y arrecifes que las circundan, en la suma de $150,000.00, que la Tesorería entregó por parte.

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